Los cereales transformados en copos son secados y, sucesivamente,
enfriados
, reduciendo el porcentaje de humedad y la temperatura incrementados durante los tratamientos precedentes.

El proceso es realizado en una única estructura dividida en dos partes: la primera para el secado y la segunda para el enfriado. Los copos son transportados mediante una cinta perforada, a través de la cual se insufla aire caliente en la primer fase, por medio de un cambiador de calor vapor/aire y, aire frío en la segunda fase de enfriado del producto.

Una serie de comandos permite una amplia regulación del tiempo de secado y enfriado de los copos, obteniendo un producto óptimo con las características de humedad y temperatura apropiadas para su almacenaje en función a las exigencias de cada cliente.